Llegó el verano y con él, la hora de sacar toda la ropa más fresca y aquellos utensilios que no pueden faltar en nuestras escapadas a la playa, a la piscina, al campo o a la montaña. Flotadores, juguetes, sombrillas y toallas forman parte del imprescindible veraniego.
Mantén el orden tras un día de verano
Después de una jornada de sol y diversión, es importante no dejarlo todo tirado por casa, aunque se vaya a utilizar al día siguiente. Mantener el orden facilitará la siguiente salida y evitará que la arena y la humedad se acumulen en el hogar.
Cómo guardar sombrillas y sillas de playa
La sombrilla puede colocarse detrás de una puerta, ligeramente inclinada, para evitar que se caiga y ahorrar espacio. Otra opción es guardarla en el paragüero, apoyada sobre la pared, manteniéndola siempre accesible.
Organización de flotadores y juguetes de playa
Los flotadores, colchonetas, manguitos y otros accesorios inflables deben desinflarse siempre tras su uso. Una vez plegados, pueden guardarse en una caja, preferiblemente la misma donde los niños guardan sus juguetes, para tenerlo todo bien localizado.
Qué hacer con las toallas de playa
Si las toallas no se van a lavar inmediatamente, es fundamental sacudirlas bien antes de entrar en casa para eliminar la mayor cantidad de arena posible. De esta forma evitaremos ensuciar otras estancias.
Aprovecha el espacio en casa
Si no se dispone de cajas, estos accesorios pueden guardarse en los muebles del baño, debajo de la cama o dentro del canapé abatible. Utilizar bolsas transpirables o etiquetar los espacios ayudará a mantener todo ordenado durante todo el verano.